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"Práctica nº 4" "PALABRAS DE
AMOR". |
Domingo 21
Noviembre |
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Por Carmen Robayna.
Sé que el capítulo de
hoy va a ser difícil de leer para algunas personas. Quizá porque
muchas veces no nos damos ni cuenta de lo que hacemos
es algo tan
habitual en nuestra forma de vivir que entra en lo que se considera un
comportamiento "normal".
Se trata de uno de los deportes más
comunes en casi todas las culturas: criticar a los demás.
Colocarles una etiqueta. Juzgarles, tacharles de tal ó cual
cosa.
Cuántas veces nos encontramos con alguien en el mercado,
en el ascensor, en el parque de los niños, y tras unos minutos de
conversación sobre cómo está la vida, el tiempo ó
alguna cosa sin importancia, enseguida el tema central se vuelve hacia alguien
en particular.
Incluso hay personas que están deseando
encontrarse con alguien conocido, para poder despacharse a gusto contando los
últimos chismorreos del barrio.
- ¿Te has enterado de lo que ha
pasado con Alicia? Dicen que a su marido le han echado del trabajo
por lo
visto estaba quedándose con parte del dinero de la empresa
qué poca vergüenza!
- Si ya se les veía, coche
nuevo, vacaciones, ella siempre a la última... ¡que se aguanten,
se lo tienen bien merecido! ¡ladrones!
- Bueno, voy a la compra, que ya llego
tarde
Conversaciones tan "inocentes" como
esta se repiten en todos los lugares, en todas las clases sociales.
Todos hemos criticado a alguien alguna vez, todos nos hemos sentido con
derecho a juzgar y condenar a otra persona. A casi todos nos han calumniado
también, lo sepamos ó no.
De alguna forma, criticar y
señalar los fallos ajenos nos hace sentir mejores que los
demás
En muchas ocasiones hasta lo justificamos, pues nos
parece que estamos expresando nuestra opinión.
Somos libres para
expresarnos y decir cuando algo nos parece bien ó mal. Y si una persona
nos parece un canalla, ¿por qué no lo vamos a decir?
Pero ¿realmente
crees que cuando llamamos "ladrón" a alguien estamos expresando nuestra
opinión? ¿Cuál es la diferencia entre opinar y
juzgar? Humildemente, (y que me perdonen los
puristas del lenguaje), creo que la clave está en la intención.
Cuando tu intención es buena, sin querer dañar a nadie, se
podría decir que estamos opinando. Cuando queremos dañar ó
difamar a alguien
es evidente. Estamos criticando.
Da igual si se
trata del presidente del gobierno, de una estrella de televisión
ó de nuestro mejor amigo. Todos en algún momento han sido
víctimas de nuestras críticas.
Y esto es una mala
costumbre que no nos hace ningún bien.
Sobre todo porque nuestros
chismorreos no afectan en absoluto a la persona que está siendo
señalada por nuestro dedo.
¡Muchas veces ni siquiera se
enteran!
A Quien Afecta la Crítica es a Nosotros Mismos.
Cada vez que hablamos mal de alguien, la
energía que estamos generando en nuestra garganta (que dicho sea de
paso, es nuestro mayor centro de Poder del cuerpo) es sucia, oscura y de muy
baja vibración.
Así pues, ¿a quién
daña más?
Exacto. A nosotros mismos.
Sin embargo,
cuando hablamos palabras de amor, de comprensión, cuando honramos a los
demás, a pesar de que puedan estar equivocados, estamos cambiando
completamente nuestra energía.
Y eso también repercute
directamente en nosotros.
Al fin y al cabo, ¿quiénes
somos para juzgar a nadie? ¡No estamos aquí para eso! Estamos
aquí para crecer, aprender y amar cada momento que pasamos en este
hermoso planeta.
Cada persona tiene su propio camino, sus propias
experiencias, sus lecciones y sus errores que cometer.
Tiene derecho a
equivocarse. Como yo, como tú. Todos tenemos ese derecho sagrado que va
unido a la experiencia.
Si Puedo Experimentar,
Puedo Cometer Errores. Y si puedo cometer
errores, porque forma parte de mi entrenamiento aquí, nadie puede
juzgarme ni descalificarme por ello.
¡Ni siquiera yo misma!
Al contrario, es mucho más saludable ver los errores con
gentileza, con comprensión.
Los míos y los de los
demás.
Al fin y al cabo, en nuestra vida diaria estamos rodeados
de espejos.
Cada vez que veo algo malo
en otra persona, estoy viendo algo malo en mí. Me estoy reflejando en ese otro ser, y al ver algo que no me gusta en
mi interior, elijo descargar mi descontento hablando pestes de esa persona,
para no enfrentarme a mí misma y mis propios errores.
Es más fácil
deshonrar a otro que mirar dentro de mí y afrontar lo que hay que
sanar. Aunque no lo creas, es así.
Muchas veces esos sentimientos están tan escondidos, están tan
profundamente arraigados en nuestro ser que no somos capaces de verlos.
Pero están ahí, latentes, y cuando son "despertados" por
el comportamiento del otro, rápidamente saltan a la superficie, haciendo
que nos sintamos incómodos y listos para sentenciar al
prójimo
.
Estamos en una época maravillosa. Una era
en la que nuestro Maestro Interno está ahí, a nuestra
disposición, para tomar las riendas de nuestra vida.
Nuestro
Maestro Interno jamás habla mal de nadie. Está lleno de amor, y
es gentil y compasivo con nuestros errores y los de los demás.
Tú eres un Ser Divino, y estás siendo guiado por tu
Maestro Interno.
Podemos comenzar a actuar en consecuencia.
De nuestra boca
sólo deberían salir palabras de amor y
compasión. Haz la prueba. Esta es la
práctica de hoy.
Cada vez que te encuentres con alguien que
intente difamar a otro en tu presencia, no lo permitas. Simplemente, evita
entrar en la descalificación y el insulto a cualquier persona.
Recuerda cuánto te perjudica entrar en ese juego.
Incluso puedes suavizar la crítica de los demás:
"Bueno, Alicia siempre me pareció muy buena persona, si ha pasado
algo con su marido realmente no tengo ni idea, seguro que la verdad
saldrá a la luz al final
".
Intenta retirarte de esa
conversación cuando antes.
Lo mismo sucede cuando estés
en grupo, y se inicie una crítica generalizada hacia alguien, ya sea una
actriz famosa, el jefe de mi vecino ó quien sea.
No te imaginas
la cantidad de energía negativa que se mueve en esos corrillos, y que
tú te llevas pegada a casa.
Es una manera de mantenerte Abajo.
¡Evítalo!
Si te sirve de algo,
cuando me veo en este tipo de situaciones, simplemente me desconecto de la
charla. Hago "click" y aparto mi atención de lo que hablan, me salgo
del cotilleo diciéndome para mí misma: "aquí no
entro". A continuación, me pongo a
mirar hacia otro lado, me levanto y voy a ver qué hacen los
niños
cualquier cosa para salirme del grupo.
Enseguida,
envío oleadas de amor a todos, los envuelvo y pido que acaben pronto.
Curiosamente, a los pocos minutos se termina el tema y comenzamos a
hablar de otra cosa. Muchas veces soy yo misma la que cambia la
conversación
:-)
Cuando hagas esto, cuando
practiques eliminar de tu vida la crítica y el juicio hacia ti y hacia
otros, mira cómo te sientes.
Fíjate en lo ligero
que estás. Verás que te encuentras mejor, satisfecho contigo
mismo. Estás expandiendo tu amor y barriendo la negatividad a tu
alrededor. Hazlo cada vez que tengas
oportunidad. Y verás cómo cada vez te resulta más molesto
oír la cháchara malintencionada de los demás.
Recuerda: Que de tu boca sólo salgan palabras de Amor,
Compasión y Consuelo.
También es una buena forma de
mantenerse Arriba...
Con cariño
Carmen Robayna www.CarmenRobayna.com/Blog Consultora de
Abundancia, Maestra de Reiki, EFT-ADV Autora del Curso de Riqueza "Pide y
Recibirás" Orientación Espiritual, Sanaciones
Energéticas Motivación y Liderazgo para Network Marketing
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Publicado el 21
Noviembre 2010 |
43 Comentarios |
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"Práctica nº 3" "¡ARRIBA,
ARRIBA!" |
Jueves 11
Noviembre |
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Por Carmen Robayna.
Recuerdo cuando comencé a
trabajar en mi crecimiento espiritual activamente. Tomé la
decisión de asistir a un Taller de Ascensión fuera de mi ciudad.
Aquel fin de semana lo planeamos todo con cuidado y mucha
ilusión. Dejamos los niños con los padres de mi marido (la
palabra suegros nunca me gustó), y tomamos una habitación en un
hotel del pueblo al que íbamos.
Me acuerdo de la
expectación que teníamos. No sabíamos lo que iba a
suceder, sólo teníamos la sensación de algo maravilloso y
nuevo, algo que iba a cambiar nuestra vida para siempre.
Y así
fue.
Allí tomamos contacto con lo que significaba elevarse.
Subir la frecuencia, la vibración de nuestro cuerpo, de nuestro Ser.
Tuvimos acceso a energías muy elevadas, de puro Amor, y sólo
puedo decir que ya jamás fuimos los mismos. También debo
decir que al volver a casa, tuvimos una experiencia increíble. El
trayecto que hicimos cuando íbamos al taller duró unas 3 horas, a
la vuelta no nos llevó más de 1,5 horas.
Vinimos por la
misma carretera, y a una velocidad muy similar, y sin embargo, ¡tardamos
la mitad del tiempo!
Fue algo que nos dejó sin palabras. A la
vuelta, estábamos vibrando a una frecuencia superior, y supongo que
vinimos "por otra carretera", en otro plano del Universo
.
Además, estuve como tres días con dolores musculares, me
dolía todo el cuerpo. Luego me dijeron que el cuerpo físico se
resiente un poco al principio cuando subes de golpe tu frecuencia sin tener
práctica
y vaya si lo hace.
Aquel fin de semana aprendimos
algo que luego se ha convertido en una costumbre: Elevar la vibración.
¿Para
qué? ¿Cuál es la razón para que tanta gente
esté hablando de esto, de elevarte, de subir tu
consciencia? Es muy sencillo.
Cuando estás vibrando en frecuencias superiores, sólo
estás envuelto y sumergido en sentimientos y emociones elevadas
también:
- Amor
- Alegria
- Agradecimiento
- Plenitud
- Compasión
- Comprensión
- Generosidad
- Felicidad
- Seguridad
- Fe
- Poder personal
- Autoestima
- etc...
Es fácil entender que a todos
nos gusta experimentar este tipo de emociones la mayor parte del día,
¿verdad?
La vida es mucho
más fácil cuando estás Arriba. Las cosas salen mejor. Los
proyectos se realizan.
Los obstáculos se vencen más
fácilmente. Estás predispuesto a que pasen cosas buenas a tu
alrededor. Estás creando un mundo que
refleja todos esos sentimientos tan plenos y dichosos.
Arriba eres intocable,
nada malo puede pasarte. Cuando estás
Arriba, puedes conectarte con tu Yo Superior, tu Yo Soy, para recibir
guía directa y consejos sobre cómo resolver problemas ó
aclarar asuntos.
Esa parte de ti mismo que contiene toda la
sabiduría que necesitas está abierta para "hablar" contigo, pero
sólo cuando accedes a una frecuencia superior.
También
tienes multitud de Ángeles, Guías, Maestros dispuestos a
ayudarte
sólo tienes que poder escuchar lo que dicen, no desde la
mente sino desde el corazón.
También puedes conectar con
ellos cuando estás Arriba.
Sin embargo, muchos no
podemos evitar que nuestros sentimientos y emociones estén Abajo. Cuando
vibras en frecuencias inferiores, experimentas:
- Miedo
- Rencor
- Vergüenza
- Culpa
- Resentimiento
- Temor
- Odio
- Avaricia
- Egoísmo
- Tristeza
- Inseguridad
- Desesperanza
- etc...
Ahora la pregunta sería:
¿Cuánto
tiempo estás Arriba diariamente, y cuánto
Abajo? Como ser humano, nadie ó casi
nadie tiene la facultad de estar el 100% del tiempo Arriba.
A todos nos
pasan cosas desagradables, sentimos la violencia que nos rodea, las
injusticias, tenemos miedo a veces
es inevitable.
Forma parte de
nuestro aprendizaje aquí en la Tierra. Poder experimentar con todo tipo
de sentimientos y emociones, y aprender a trabajar con ellos en nuestro propio
bien.
No podemos evitar sentir
pena ó rabia, pero sí podemos detectarlas y "sacarlas"
literalmente de nuestra vida en cuanto las notemos.
En realidad, una
vez experimentadas no nos sirven de mucho más. Lo ideal sería poder estar el 80% ó 90% del tiempo
Arriba. Con pequeñas bajadas, normales en la vida de cualquiera (una
discusión, una mala noticia), que rápidamente son remontadas y
dejadas atrás.
Requiere un poco de práctica, pero te
garantizo que merece la pena intentarlo.
Al fin y al cabo, todos
queremos ser más felices, sentirnos bien y que nuestra vida sea fluida y
alegre, ¿no es cierto?
Bueno, pues nosotros tenemos mucho que
ver en esto.
Podemos Elegir sentirnos
de una forma u otra, y eso se verá después reflejado en nuestra
vida diaria. Ahora bien, ¿qué
podemos hacer para subir la frecuencia? ¿Es necesario hacer algo
especial para lograrlo?
Como ésta es una guía
práctica, no puedo dejar este capítulo sin algo que puedas
practicar ya, ahora mismo para conseguir tu objetivo.
Cuando estés
desanimado, tengas un mal día, tu mente esté llena de
pensamientos negros y sientas que te vas Abajo
prueba con
esto. Siéntate relajado. Cierra los
ojos.
Visualiza esos pensamientos negativos, ó esas emociones
que te están dañando. Tráelas frente a ti.
Dales
forma. Pueden ser como bolas, como paquetes, como ladrillos, piedras, etc. Usa
tu imaginación y dales forma. Puedes darles también color, olor,
textura y sonido si quieres.
Mira si son suaves ó rugosas,
grandes ó pequeñas. Hazlas tan reales como puedas.
Cuando
las tengas enfrente, haz que una luz de color violeta las cubra por completo, y
mira cómo esa luz va disolviendo las bolas ó lo que quiera que
hayas imaginado, hasta que desaparezcan delante de ti.
Puedes imaginar
que al disolverse, se forma un humo dorado que va al Universo, y allí se
desvanece totalmente para que no vuelva más a ti.
Hazlo con
todos tus pensamientos y sentimientos dañinos.
Cuando hayas
acabado, trae a tu mente un recuerdo feliz.
Recuerda el día que tuviste tu primer hijo, la emoción
que sentiste aquél día, ó el día de tu boda,
recuerda el agradecimiento por aquel regalo inesperado que tu pareja te hizo,
ó la ilusión que le hizo a tu madre el pastel que le preparaste.
Llena tu interior de pensamientos y emociones positivos, y observa lo
que sucede.
Envuélvete en esas sensaciones, en el Amor, la
Alegría, el Agradecimiento, la Risa como si fueran un manto que te cubre
totalmente. Siéntelas lo más profundamente que puedas,
respíralas, escúchalas mientras recreas tus imágenes
felices.
Comenzarás a sentirte más liviano, menos pesado,
menos denso.
Sentirás cómo te estás elevando por
encima de la tristeza, el dolor y la rabia, y te vas sintiendo cada vez mejor.
Sostén esa emoción positiva, esa alegría todo el
tiempo que puedas. Incluso cuando te vuelvas a sentir mal, intenta traer de
nuevo los recuerdos hermosos a ti. Tendrás un alivio inmediato.
Verás que, cuanto más practiques, más fácil
será estar Arriba. Y menos tiempo Abajo.
Llegará un
día en que no permitirás que tu frecuencia baje, excepto por
pocos minutos
ese día tu vida entera será como la
soñaste. ¡Qué hermoso
camino! Y qué fácil puede ser
si nos lo proponemos.
Espero tus comentarios. Para mí será un placer enorme
saber que estás subiendo tu vibración y siendo más feliz.
De esa forma me ayudas también a subir la mía ;-)
Como me dice uno de mis Maestros cuando necesita darme un mensaje
para canalizar
¡Arriba, Arriba!
Con cariño
Carmen Robayna www.CarmenRobayna.com/Blog Consultora de
Abundancia, Maestra de Reiki, EFT-ADV Autora del Curso de Riqueza "Pide y
Recibirás" Orientación Espiritual, Sanaciones
Energéticas Motivación y Liderazgo para Network Marketing
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Publicado el 11
Noviembre 2010 |
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