| |
"Práctica nº 1" "Enfócate en el
Aquí y Ahora " |
Martes 20
Julio |
 |
| |
Por Carmen
Robayna
De vez en cuando me gusta revisar mis
antiguos cuadernos.
Siempre me gustó escribir, y esa
afición ha estado conmigo desde niña. Tenía montones de
papeles sueltos también por todas partes, metidos entre los libros del
colegio y en las carpetas de apuntes.
En aquellos cuadernos
escribí cosas, anécdotas, ilusiones, planes de futuro
mil
ideas y expectativas sobre cómo quería que fuera mi vida.
La realidad es que muy pocos de esos escritos tienen sentido hoy.
Excepto para darme cuenta de una cosa.
Me he pasado mucho tiempo,
años quizá, soñando con cosas que deseaba, con eventos
posibles. Mi madre me decía que siempre "estaba en las nubes".
Creo que todos lo hacemos.
Empleamos mucha energía y
tiempo diseñando el futuro, deseándolo, dibujándolo en la
mente y plasmándolo en el corazón
tanto, que algunas veces
nos olvidamos de vivir en el momento presente.
De saborear el instante que estamos atravesando segundo
a segundo.
De Ser, ahora mismo, hoy mismo.
Creo que ese es uno
de los grandes "descubrimientos" de las enseñanzas espirituales
actuales.
El hecho de pararnos, en medio del ritmo frenético que
llevamos, de prisa y estrés por llegar a todas partes, (aunque en
realidad creo que no vamos a ningún sitio) y simplemente permitirnos
estar ahí.
Con nosotros mismos, en armonía y unión
perfecta con nuestro Yo interno.
¿Te ha pasado alguna vez que,
cuando estás haciendo la comida, por ejemplo, ó escuchando
música, ó conduciendo, no estás realmente haciendo
sólo eso?
¿Eres consciente de que no estás
concentrado en lo que haces casi nunca?
Estás
pensando en lo siguiente que vas a hacer, ó lo que olvidaste: ir al
banco, recoger a los niños, poner la lavadora, hacer esa llamada
importante
.
No estás realmente
aquí y ahora. Estás en otro momento, en un futuro cercano que,
para ser sinceros, No Existe.
Ese
momento en el que nos empeñamos en estar no es real, sólo es una
figuración de la mente.
Te enfocas en vivir una circunstancia
que aún no se ha dado, y sin embargo estás perdiéndote el
momento único e irrepetible de condimentar tu comida conscientemente, de
sentir la emoción de esa canción que te encanta, de agradecer el
aire acondicionado de tu coche en verano.
Te estás perdiendo el
presente.
Que es lo único que tienes, realmente.
Todo lo
demás, no existe.
Vivimos en piloto automático.
Vamos de tarea en tarea, saltando como los trapecistas en el circo, y dejamos
de poner consciencia en cada momento, en cada minuto.
No estamos concentrados en nada en concreto,
simplemente hacemos y hacemos.
Esto sólo lo apreciamos cuando
alguien se marcha para siempre, cuando una persona trasciende de este mundo.
Entonces es cuando nos acordamos: "para qué tanto correr,
tanto trabajar
no teníamos tiempo para hablar, para disfrutar de
estar juntos. No pude decirle esto ó aquello, y ahora es tarde."
Ocurre siempre.
Por supuesto, vivir aquí y
ahora no te ahorrará el dolor de perder a alguien, pero al menos
sabrías que exprimiste cada momento a su lado, que experimentasteis al
máximo, todo lo posible.
Que
no hubo momento sin sentido, ni día vacío. Cada instante fue
importante.
Esto le dará una dimensión nueva a la
pérdida
seguro.
Una de las claves que, para mí, es
vital para el crecimiento espiritual y la felicidad (para qué quieres
crecer espiritualmente si no es para ser más feliz, más elevado y
mejor ser humano), es esa.
Vivir ahora, cada momento.
Poner tu
mente, tu corazón, tus manos, tus ojos, todo tu ser en cada cosa que
haces ó piensas, momento a momento.
Vivir cada momento como si
fuera el último. Realmente lo es.
Cuando estás en el momento
presente como si no existiera nada más, todas las cosas tienen otro
valor.
No estás tan
preocupado por si mañana la bolsa quebrará, ó si
habrá un terremoto, ó qué sé yo.
No
estás viviendo fuera de ese instante. Estás en ti, centrado en ti
mismo. Ese momento es mágico, créeme.
Es el momento en que empiezas a
conectarte con tu Yo superior, con ese lugar sagrado de ti al que sólo
puedes acceder Aquí y Ahora.
En ningún otro instante. En ningún otro lugar.
Y cuando te conectas con esa parte gloriosa de tu Ser, comienzan los
milagros. Recibes información, intuición, inspiración,
luz, sabiduría, alegría, y todo lo que te ayuda a crecer y a
desarrollarte.
Plenamente.
Por eso en el sistema que vivimos
actualmente, nos bombardean para que estemos siempre "fuera" de nosotros
mismos. Siempre planeando, consultando la agenda, siempre tan
"ocupados"
.es evidente.
Cuanto más ocupados estamos, menos
libres somos.
Y más manipulables somos también.
Pero esto es tema de otro punto que trataremos más adelante.
Estamos en momentos de cambio. De recordar quiénes somos, de
recuperar nuestro poder. De crear nuestro futuro. Ahora puedes cambiar
cómo vives día a día, puedes hacer la prueba al menos.
¿Cómo? Empieza por aquí.
Cada vez que hagas algo, por
pequeño que sea, aunque sea lavarte las manos, NO PIENSES EN NADA
MÁS.
Concéntrate en
ese pequeño gesto, y observa cómo corre el agua por tus manos, su
temperatura, el brillo del grifo, el olor del jabón, los destellos de
las burbujas que haces al frotar una mano con la otra
.
Date
permiso para dejar todo lo demás al margen, para otro momento.
Permítete vivir cada instante en exclusiva.
Ese momento es
sagrado. Ahí estás permitiendo que el canal que te conecta con tu
Yo Superior se abra, y estás dejando que fluya la energía a
través de todo tu Ser.
Es asombroso. Eres tú,
conscientemente vivo.
¿Eso significa que no debo
soñar, imaginarme otra realidad? ¿No nos han dicho que
creamos nuestro mundo con la intención y la mente?
Por supuesto que puedes planear, claro que sí.
Puedes -y debes- soñar con lo que deseas, y diseñar tu
futuro con tu energía y las herramientas que tengas.
Yo
enseño -más bien les recuerdo cómo hacerlo- a las personas
cómo crear la abundancia y la vida que desean. A cumplir
sueños.
A través de mi Curso "Pide y Recibirás" aprenden y
recuerdan. Es una herramienta realmente eficaz.
Pero una vez hecho el trabajo de
creación, hay que dejarlo ir. Hay que volver a este minuto de tu
vida.
Sí, volver a vivir en
el presente, en lugar de estar enfocado todo el tiempo en lo que no tienes,
viviendo en un lugar que no existe.
Y por supuesto, siendo dichoso
aunque aún no te haya llegado lo que deseas.
Eso es Ser
Feliz Sin Condiciones.
-"Cuando tenga esto ó aquello,
estaré satisfecho."
Cuando tengas esto ó
aquello
podría ser nunca. ¿Imaginas no estar satisfecho
nunca?
Tenemos que procurar ser felices con lo que tenemos y somos hoy.
Inténtalo. Aquí y ahora.
Tu energía
subirá, tus preocupaciones disminuirán, y estarás mucho
más equilibrado, sereno y seguro de ti mismo.
Tienes todo lo que
necesitas para serlo. Ahora mismo. Sólo date permiso para
experimentarlo.
Avancemos hacia el segundo punto
.....
Carmen Robayna www.CarmenRobayna.com
|
Martha Cecilia Spitia Orozco, dice:
21 Julio 2010 a las 07:24 Es muy cierto lo que
dices de que nunca nos concetramos cuando estamos haciendo alguna tarea por
pequeña que esta sea,
pues a mi siempre me pasa por que durante
el día tengo muchas cosas que hacer y desde que me levanto y estoy
haciendo el desayuno, tambien estoy planeando qué voy a hacer cuando
temine con esta labor y así sucesivamente sin tener encuenta que el
siguiente momento no ha llegado,
seguiré tu consejo y
disfrutaré cada cosa que esté realizando.
Yo voy a
comprar el curso "PIDE Y RECIBIRAS" lo más pronto posible,pues lo
primero que quiero es dejar de ser tan tímida pues no soy capaz de
hablar cuando hay mucha gente reunida pues me siento muy insegura y pienso que
voy a hacer el "OSO" como decimos aquí en Colombia,
espero que
esto me ayude así como me ha ayudado el curso "SUBLIMINAL PACK".
Mil gracias por todo. ---------------------------------------------------------------
RESPUESTA: Gracias a tí, Martha Cecilia.
Es cierto, que hacemos muchas cosas casi de forma automática sin
darnos cuenta, y actuamos como un robot.
Hay que pararse a disfrutar
cada momento y cada cosa que hacemos. Me alegro de que te sirva un
poquito en tu despertar, y como decimos por aquí, coger de nuevo buenas
costumbres.
Y lo de la timidez, hay que hacerle frente. Yo de joven era
también demasiado tímido.
Pero sigue este consejo: Si
tuvieras que hablar en público, como dijo un veterano en la materia hace
mucho tiempo, habla como si toda las personas que tienes delante (aunque sean
miles), te deben dinero a tí, y háblales con seriedad y actitud,
como si supieras que al terminar, todos te van a pagar. Es una buen
ejercicio. Pruébalo.
Y me alegro igualmente, que te haya sido
útil el Subliminal Pack. Te felicito.
Recibe un cordial
saludo. Jesús Torralba
|
|
|